La reparación de un servomotor busca corregir fallos eléctricos, mecánicos o de control que afectan su rendimiento. El proceso incluye:
Se revisan componentes como el encoder, el tacómetro, el resolver y el sistema de retroalimentación.
Se sustituyen rodamientos, frenos, sensores o bobinados defectuosos.
Se eliminan residuos, se lubrica y se ajusta la electrónica para asegurar precisión.
Se verifica que el motor mantenga velocidad, posición y torque según especificaciones.
Los síntomas comunes que indican necesidad de reparación incluyen sobrecalentamiento, errores de posición, fallos de retroalimentación o apagado a altas velocidades.
El decalaje es el proceso de ajustar la posición cero o de referencia del servomotor. Es crucial cuando:
Este ajuste se realiza mediante software o manualmente, asegurando que el motor interprete correctamente su posición inicial y evite movimientos erráticos o fuera de control.